He sido promocionado a Staff Software Engineer en Cabify.
Para mí es un hito importante. No solo por el título, aunque importa. También porque reconoce una forma de aportar que va más allá de la ejecución directa, y se enfoca en conectar problemas, crear contexto, cuidar decisiones técnicas, ayudar a otros equipos y empujar iniciativas con impacto transversal.
Entré en Cabify hace más de seis años y medio como QA. Poco después tuve la oportunidad de pasar a backend: probablemente uno de los cambios más importantes de mi carrera.
Desde entonces he aprendido muchísimo, rodeado de gente muy buena, en un entorno técnico exigente y en proyectos que me han obligado a ampliar mi forma de entender la ingeniería.
Antes de mi llegada a la compañía mi trayectoria había sido poco lineal: chico para todo, técnico, desarrollador de software de escritorio, gestor de proyectos, mánager, QA… En Cabify estoy pudiendo completar ese recorrido desde backend y ahora como Staff Engineer. Y siento que de algún modo, muchas piezas empiezan a tener sentido juntas.
Vivo la promoción como el comienzo de una nueva etapa. Una en la que toca utilizar mejor todo lo aprendido. Aportar con más criterio, más foco y más responsabilidad. Ayudar a que las decisiones sean mejores. Crear contexto. Influir sin tener que estar en todas partes. Cuidar no solo lo que se construye, sino también cómo se construye.
Y hacerlo de forma sostenible. El crecimiento profesional me importa, y mucho, pero lucho para que no afecte en ningún caso a mi energía, salud, familia y al resto de mi vida. Estar a la altura no puede significar quemarse por el camino.
Esta promoción no llega por un esfuerzo solitario. Llega porque se me ha dado espacio para evolucionar, cambiar de rol, moverme entre equipos y seguir encontrando nuevos retos dentro de la misma compañía. Así que muchas gracias a todas las personas que me han acompañado, exigido, apoyado y ayudado a crecer durante estos años.
Ahora toca disfrutar del momento.
Y seguir construyendo.