Explorando las técnicas de productividad

Siempre me ha encantado el tema de la productividad. Reconozco que he leído mucho al respecto y he probado infinidad de técnicas a lo largo del tiempo, quedándome con lo que mejor me funciona de cada una. Me gustaría compartir algunas de las técnicas de gestión del tiempo que he encontrado más útiles:

  • 🔹 Timeboxing: Esta técnica implica reservar bloques de tiempo para tareas específicas. Me ayuda a mantener el enfoque y evitar la procrastinación al saber que cada tarea tiene un tiempo definido.
  • 🔸 Timeblocking: Planifico mi día utilizando bloques de tiempo dedicados a diferentes actividades. Esto asegura que dedique el tiempo necesario a todas mis responsabilidades sin dejar nada fuera.
  • Técnica Pomodoro: Una de mis favoritas. Divido mi trabajo en intervalos de 25 minutos, llamados «Pomodoros», seguidos de un breve descanso. Esto me ayuda a mantener la concentración y a tomar descansos regulares para evitar el agotamiento.
  • 📊 Batching: Agrupar tareas similares me permite ser más eficiente. Por ejemplo, reservo tiempo específico para responder comentarios o realizar documentación, reduciendo las transiciones y el cambio de contexto.
  • 📈 Matriz de Eisenhower: Esta matriz me ayuda a priorizar tareas clasificándolas por urgencia e importancia, permitiéndome estar centrado en lo que realmente importa.
  • 🔍 Deep Work: Reservo tiempo sin interrupciones para realizar trabajo profundo y de alta concentración, lo que mejora la calidad de mis proyectos más complejos.
  • 📝 Getting Things Done (GTD): Este sistema de productividad me ayuda a capturar y organizar todas mis tareas y compromisos, liberándome del estrés de tratar de recordarlo todo.

En mi día a día uso una mezcla de estas técnicas, ajustando cada una según mi estilo y necesidades. Por ejemplo, suelo combinar la técnica Pomodoro con GTD para mantenerme concentrado y organizado. La flexibilidad es clave, ya que lo que funciona puede variar según el contexto y la carga de trabajo.

Mis rituales y estrategias para un trabajo remoto efectivo

Buenos días, red.

¿Alguna vez te has preguntado cómo mantener la profesionalidad y productividad trabajando desde casa? Yo muchas veces, y por eso a lo largo de los años he ido creando una serie de rutinas que me ayudan a superar los desafíos del trabajo remoto. Esto es lo que a mí me funciona:

  1. Rituales de preparación para el trabajo: Mantengo los mismos rituales matutinos que tenía cuando trabajaba en una oficina: levantarme, ducharme, lavarme los dientes, vestirme con ropa apropiada para la oficina y dirigirme a mi espacio laboral. Estos rituales me ayudan a preservar un mindset profesional y crear una distinción física entre los espacios de «hogar» y «trabajo», aunque estén bajo el mismo techo.
  2. Espacio de trabajo dedicado: Mi oficina en casa está configurada para imitar un entorno profesional, libre de distracciones domésticas. Aunque está en un espacio compartido, todo lo no relacionado con el trabajo se mantiene fuera de la vista. Esta clara demarcación ayuda a enfocarme durante las horas de trabajo y a desconectar mentalmente cuando el día termina.
  3. Horario de trabajo definido: Me aferro a un estricto horario, comenzando a las 7:30 a.m. y concluyendo a las 5:00 p.m. Esta consistencia ayuda a diferenciar claramente mis horas de trabajo de mi tiempo personal, incluso si necesito ser flexible ocasionalmente debido a las demandas de la vida. Independientemente de lo pronto o tarde que me acueste siempre empiezo la jornada a la misma hora. Mis rutinas personales no afectan a las laborales y viceversa.
  4. Rituales post-trabajo: Lo primero que hago después de mi jornada laboral es algo que físicamente me aleja de mi oficina en casa, ya sea un paseo con la familia, una visita al supermercado o una sesión en el gimnasio. Esta separación física señala el fin de mi día laboral y ayuda a la transición de mi mente del trabajo al tiempo personal.

He descubierto que adoptar estas rutinas no solo mejora mi productividad sino que también protege mi equilibrio entre el trabajo y la vida personal. No a todo el mundo le funcionan y hay quien sigue un enfoque distinto, no le importa trabajar en pijama desde la cama, o no tiene un horario estricto. Pero yo soy una persona a la que siempre le ha costado desconectar del trabajo y gracias a los rituales por fin me resulta sencillo diferenciar mi mundo personal del laboral.

Ahora, tengo curiosidad por escucharos. ¿Cómo os habéis adaptado al trabajo remoto? ¿Tenéis rituales o estrategias que ayudan a mantener vuestra productividad y la separación entre el trabajo y la vida personal? ¿Cuál es vuestro ritual imprescindible para trabajar desde casa?

Mis estrategias contra las interrupciones

Buenos días, red.

Soy una persona a la que le gusta mucho maximizar su productividad laboral. Desde siempre he dedicado esfuerzos en detectar y evitar las interrupciones, ya que son los ladrones más astutos del tiempo de mi jornada, se llevan esos valiosos minutos que podría dedicar a tareas significativas, ralentizan mi trabajo y me generan estrés.

Para maximizar la productividad y no necesitar extender mis horas de trabajo he desarrollado tácticas específicas para combatirlas. Hoy quiero compartir las estrategias que empleo para blindarme contra las distracciones:

⚈ El móvil, en silencio y fuera de mi vista: Lo tengo cerca porque para mí es esencial como gestor de contraseñas, pero mi teléfono siempre está en silencio y fuera de mi campo visual. Ni emite sonidos ni vibraciones salvo que sea una llamada telefónica. Por lo general no lo reviso durante mi jornada laboral.

⚈ Interrupciones digitales silenciadas: Mantengo Slack en modo silencioso, excepto para mensajes directos o comunicaciones críticas del equipo, reduciendo así el constante bombardeo de notificaciones. Y no estoy en ningún canal que no aporte valor directo.

Trabajar en bloques cortos: Fragmento mi jornada en segmentos de 30 minutos o menos. Esta técnica me ayuda a mantener el foco y minimizar las interrupciones.

Enfoque monotarea: Dedicarme a una sola tarea a la vez aumenta mi eficiencia. Mantener presente su objetivo es clave para no desviarme de ella.

⚈ Aislamiento durante tareas: Ante nuevas demandas me pregunto: ¿Es urgente responder ahora? La mayoría de las veces la respuesta es no. Prefiero anotar el asunto para más tarde y seguir con lo planeado.

Comunicar mis rutinas: Dejo claro mis horarios, en especial los intervalos de no interrupción, para evitar confusiones y garantizar períodos de trabajo ininterrumpido.

⚈ Comunicación eficaz y concisa: Al comunicarme soy directo y claro, procurando que cada mensaje sea completo y evite futuras consultas. 

Predicar con el ejemplo: Evito interrumpir a otros y prefiero la comunicación asíncrona, respetando el tiempo y el espacio de cada uno.

Estas medidas contribuyen de manera radical en mi rendimiento laboral. Te animo a probar algunas de estas estrategias y espero puedan ayudarte a transformar tu enfoque y productividad.

¿Y tú? ¿Cómo manejas las interrupciones en tu jornada laboral? ¿Algún consejo que quieras compartir?

Claves para una bandeja de entrada productiva

Buenos días, red.

¿Alguna vez te has encontrado con una avalancha de notificaciones sin leer en Gmail, Slack, WhatsApp, GitLab, o cualquier otra app? Para mí esto es más que un simple bombardeo de información; es una señal de que algo no va bien. Cuando las apps destinadas a mantenerme informado y actualizado se convierten en fuentes de ruido, es hora de replantear mi estrategia.

Como alguien que valora profundamente la productividad, he desarrollado tácticas para mantener el control de mi bandeja de entrada y las notificaciones. Aquí comparto lo que me ha funcionado:

  • Desuscripción proactiva: Me deshago de las suscripciones que no me aportan valor. Si acumulo tres o más correos de una newsletter sin leer, me doy de baja.
  • Filtros efectivos: Para correos de grupos a los que pertenezco que no son esenciales para mí uso filtros que los marcan como leídos y los archivan. Así reduzco el ruido en mi bandeja principal.
  • Organización por etiquetas: Todos los emails relacionados van a etiquetas específicas, como ‘GitLab’, para mantener mi bandeja de entrada despejada y enfocada.
  • Gestión activa del inbox: Trato mi bandeja de entrada como una lista de tareas de corto plazo. Si un email está en el inbox, es porque hay algo pendiente que debo gestionar. Leo y archivo para mantenerla siempre limpia y manejable. Este enfoque me ayuda a priorizar y a enfocarme solo en lo esencial.
  • Eliminación de lo no esencial: Si un correo no es urgente o importante, lo marco directamente como leído y lo archivo. No hay tiempo que perder con lo que no agrega valor.

Afrontar el FOMO es crucial. Al eliminar lo innecesario reduzco la posibilidad de perderme algo verdaderamente importante.

La clave está en recordar que menos es más. Un mar de notificaciones no leídas no solo es abrumador, sino que también contradice el propósito de estas herramientas: mantenernos informados de manera eficiente.

¿Y tú, cómo gestionas la sobrecarga de notificaciones y emails? ¿Tienes algún consejo para mantener el foco en lo importante?