La importancia de fijar objetivos realistas y coherentes

Con el inicio de 2024 me sumerjo en lo que ya se ha convertido en una tradición personal: la fijación de metas anuales. Como alguien que valora profundamente el crecimiento personal y profesional, arranco cada año con una revisión de lo que quiero lograr, actualizando mis objetivos trimestralmente para mantenerme en rumbo.

La experiencia me ha enseñado que establecer dichas metas es un arte que si no se maneja con cuidado puede ser contraproducente. Por eso, antes de comprometerme con cualquier objetivo, me aseguro de responder cuatro preguntas esenciales:

1. ¿Son mis metas coherentes y alcanzables?

En el pasado establecí objetivos que estaban lejos de mi realidad lo que sólo trajo frustración. Por ejemplo, no puedes pretender pasar a corto plazo de un negocio doméstico pequeño a trabajar en Google. Pensar lo contrario te hará creer que no estás empujando en la dirección correcta o que la suerte no te acompaña. Ahora, me centro en objetivos que, aunque ambiciosos, están dentro de un marco realista y ejecutable.

2. ¿Qué estoy dejando de lado para alcanzar esta meta?

Reconocer que cada meta requiere de un sacrificio es vital. Siempre evalúo qué estoy dispuesto a posponer y busco un equilibrio para no descuidar otros aspectos de mi vida. Este equilibrio es crucial, pues nuestras capacidades son limitadas y el tiempo es un recurso finito. A veces querer crecer profesionalmente puede tener consecuencias en el plano familiar. Hay que ser conscientes de qué buscamos y de qué estamos dispuestos a perder.

3. ¿Por qué quiero lograr esto?

Antes de perseguir una meta, busco entender qué hay detrás de ella. Es vital entender la raíz de nuestras ambiciones para asegurarnos de que nuestras metas están alineadas con lo que verdaderamente valoramos. ¿Quiero obtener una promoción como muestra de una evolución constante? ¿O en realidad lo que necesito es el reconocimiento por parte de terceras personas? ¿Acaso mi situación financiera es mala y lo que busco realmente es un aumento salarial?

4. ¿Cómo me trato mientras persigo esta meta?

Me he propuesto dejar de lado la autocrítica excesiva y el perfeccionismo. Aceptar que el camino al logro es tan importante como la meta misma es fundamental para mi bienestar. El tiempo me ha enseñado que la amabilidad hacia mí mismo es esencial para un progreso sostenible y saludable.

Al planificar mis OKRs y metas para este año, lo hago con un enfoque práctico y equilibrado. Os invito a hacer lo mismo; que vuestras metas os motiven, no que se conviertan en una fuente de estrés.

Y mientras me preparo para lo que 2024 tiene reservado, quiero anticipar que hay cambios significativos en camino que influirán en mis objetivos de este año. Es algo grande, y aunque no entraré en detalles ahora, pronto compartiré más.

Os deseo un inicio de año enfocado y exitoso. Que cada meta que os propongáis os acerque a lo que más valoráis, tanto en lo personal como en lo profesional. Por mi parte, estoy listo para abrazar los desafíos y oportunidades de este año, siempre con la vista puesta en lo que realmente cuenta.