Hoy, 14 de octubre, celebro mi quinto aniversario en Cabify, un hito que me invita a reflexionar sobre mi trayectoria y el camino que estoy recorriendo. Estos cinco años han sido de crecimiento, adaptación y, sobre todo, de una evolución constante que espero que nunca cese.
Comencé mi carrera en 2001 en una pequeña empresa local, donde desarrollaba un ERP en Delphi, instalaba y vendía hardware, ofrecía soporte telefónico, creaba páginas web y realizaba prácticamente cualquier tarea que se necesitara. Siete años más tarde, me convertí en socio de la empresa, asumiendo además la gestión de cuentas, el trato con clientes y la dirección de equipos.
Este primer capítulo me permitió adquirir un conocimiento horizontal muy variado, pero pronto sentí la necesidad de explorar proyectos más desafiantes y de conocer los estándares de la gran industria. Mi enfoque meticuloso y este conocimiento amplio de la tecnología me permitieron dar el salto a empresas más grandes, donde me reconvertí en QA Manager, liderando equipos y sistemas de testing.
Dirigir equipos y gestionar procesos de desarrollo siempre me ha fascinado, pero con el tiempo surgió en mí la necesidad de profundizar en la tecnología. Quería sumergirme en el desarrollo de microservicios y adquirir un conocimiento mucho más vertical. Fue entonces cuando Cabify me ofreció la oportunidad que estaba buscando. Aunque había entrado como QA a la empresa, se me presentó la ocasión de unirme al equipo de plataforma como Backend Engineer, un cambio que representaba un desafío técnico y una nueva etapa en mi vida profesional.
Este cambio no fue sencillo, pero era exactamente lo que necesitaba para seguir creciendo. Durante estos años, he trabajado con tecnologías modernas en el mundo de los microservicios, lo que me ha permitido pasar de una visión general a una más técnica y especializada. Por primera vez, pude centrarme exclusivamente en el desarrollo de software, sin tener que atender múltiples frentes. Atrás quedaron los días en los que debía resolver problemas financieros, atender a clientes o gestionar nóminas; ahora puedo dedicarme plenamente a la ingeniería sin perder el foco.
Mirando hacia atrás, siento que mi carrera está siendo un viaje de evolución continua. Empecé con una comprensión horizontal de la pequeña industria y la gestión de equipos, y ahora me encuentro especializándome en tecnología y trabajando en proyectos con un impacto real en la sociedad. Valoro profundamente el espacio que he encontrado para crecer.
Estos cinco años también me han enseñado la importancia de adaptarse, aprender y evolucionar. En Cabify he aprendido a encontrar un equilibrio entre mis ambiciones profesionales y mi vida personal.
Quiero cerrar esta reflexión expresando mi agradecimiento por todo lo que he aprendido durante estos años. Reconociéndome afortunado por todas las personas increíbles que estoy conociendo en el camino. Y compartiendo mi entusiasmo por lo que el futuro me depara.
Etiqueta: Cabify
46 Vueltas al Sol: Aventuras de un Ingeniero de Software
Buenos días, red.
Hoy no es un día cualquiera. Hoy completo mi cuadragésimasexta vuelta al sol 🌞, y qué viaje tan increíble está siendo. Sí, ya llevo 46 años dando guerra, y la mitad de ellos golpeando teclas, resolviendo acertijos digitales y realizando bricolaje computacional.
Mirando hacia atrás, puedo decir con orgullo que cada línea de código tecleada, cada diagrama dibujado y cada ordenador reiniciado forma parte de un viaje lleno de desafíos, aprendizajes, crecimiento y, sobre todo, mucha satisfacción. A pesar de los años, mi entusiasmo por lo que hago no ha disminuido. Al contrario, cada nuevo proyecto, cada problema resuelto y cada éxito compartido con mi equipo alimenta mi pasión.
En este punto de mi carrera me siento muy afortunado por el crecimiento que estoy desarrollando y que ofrece el estar en una empresa como Cabify. Esta etapa está siendo una de las más enriquecedoras y estimulantes de mi vida profesional.
Pero no todo en la vida es trabajo, y fuera de la pantalla, mi vida personal me brinda aún más razones para sonreír. La familia, las amistades y esos pequeños momentos de felicidad cotidiana son el verdadero tesoro que he acumulado en estas 46 vueltas al sol.
Así que, en mi 46º cumpleaños, solo puedo sentir gratitud. Gracias a la vida que me ha dado tanto, a las personas que han formado parte de mi viaje y a todos los que de una forma u otra estáis a mi alrededor.
Aquí estoy, con el teclado en una mano y una tarta en la otra 🎂, listo para lo que venga. Porque si hay algo que he aprendido es que siempre hay más código para escribir, más problemas para resolver y, por supuesto, más vida para disfrutar.
Volver al trabajo remoto con un bebé en casa
Buenos días, red.
Hoy concluye el primer capítulo de mi permiso de paternidad, un período de 10 semanas que ha estado lleno de aprendizaje, emoción y momentos únicos junto a mi hijo y mi pareja. Ahora me espera el reto de reintegrarme a mi trabajo remoto en Cabify, un desafío que abrazo con entusiasmo pero también con cierta incertidumbre.
La idea de retomar mis obligaciones profesionales mientras me adapto a la vida con un bebé es, para mí, un territorio completamente nuevo. Hasta ahora, mi enfoque ha estado puesto en el cuidado y la atención plena hacia él, sin las interrupciones habituales del entorno laboral. Pero ahora, el equilibrio entre mis responsabilidades profesionales y las demandas familiares se vuelve más crucial que nunca. Más aún cuando mi oficina es mi casa.
Cabify es un entorno que avanza a gran velocidad, y en estos dos meses y medio seguramente se han sucedido múltiples cambios. Mi primer paso será ponerme al día y adaptarme nuevamente al dinamismo de mi rol. La principal diferencia, por supuesto, es que ahora regreso con una nueva identidad: la de padre.
Aunque mi esposa asumirá el cuidado diurno de nuestro hijo, apoyada por el inestimable respaldo de nuestra familia (destaco aquí lo afortunados que somos), al finalizar mi jornada laboral mi rol como padre tomará prioridad. Esta nueva realidad, sin duda, influirá en mi disposición y concentración. Además, gestionar la nostalgia de no tener a mi hijo constantemente a mi lado será un ajuste emocional por el que tendré que navegar.
Este retorno al trabajo remoto me lleva a reflexionar sobre la optimización de mi tiempo y esfuerzos, no solo para alcanzar la eficiencia en mi trabajo sino para garantizar mi presencia en casa. Aunque estoy apasionado por mi carrera, tengo claro que los momentos compartidos con mis seres queridos son irremplazables y deben ser mi principal prioridad.


