Trabajar en remoto con un bebé en casa

Hace poco, Mauro cumplió un año y medio. Y un amigo me preguntó qué tal llevaba eso de trabajar en remoto con un bebé (o un no-tan-bebé) en casa.
Le respondí lo más sinceramente que pude:

Es más difícil que antes, pero también más maravilloso que nunca.

Con un bebé en casa, todo es más difícil.
Mi vida profesional.
Mi vida sentimental.
Mi vida personal.
Todo.

A veces lo oigo llorar al otro lado de la puerta, o reírse, o jugar… y no estoy ahí.
A veces tengo que salir corriendo porque hay una emergencia.
A veces simplemente me cuesta estar presente mentalmente porque sé que, muy cerca de mí, hay alguien que me necesita. O está golpeándolo todo.

Y sí, trabajar desde casa también se hace más cuesta arriba en esos momentos.


Pero también hay otra cara

También es cierto que, gracias al trabajo en remoto, he podido estar más cerca de mi hijo que nunca.

Puedo empezar a trabajar temprano y parar un rato cuando él se despierta, sin que eso suponga un drama organizativo.
Puedo acabar a las 17:30 y, un segundo después, estar con él. Sin atascos. Sin trenes. Sin esperas intermedias.
Puedo estar presente cuando pasa algo importante.
Y todo el tiempo que se dedica en el desplazamiento al trabajo, se lo dedico a él. Y eso se nota.

No quiero idealizar nada.
El trabajo remoto no lo es todo.
Lo que lo hace posible es una combinación de flexibilidad real y confianza mutua, tanto por parte de la empresa como por parte mía.


Soy celoso de mi tiempo (todo mi tiempo)

Algo que intento mantener muy claro es el respeto por el tiempo.
No solo por el tiempo personal, sino también por el tiempo laboral.

No quiero trabajar fuera de mi horario, pero tampoco quiero resolver asuntos personales dentro de mi jornada.
Si hay una urgencia, desconecto, aviso, y ese día acabo más tarde.
Si ese día me toca recogerlo de la guarde, empiezo un poco antes.
Y así, en ese equilibrio imperfecto, consigo que las piezas encajen.


Y sí, mi rendimiento se mantiene

Una de las cosas que más me ha sorprendido es que, pese a todas las dificultades, mi rendimiento no ha bajado.
De hecho, mi última evaluación de desempeño dice que incluso ha mejorado.
(Lo digo sin querer presumir; me gusta pensar que estoy aprendiendo a enfocarme mejor, quizás porque ahora el tiempo vale aún más).


En resumen

Sí: trabajar en remoto con un bebé en casa es más difícil.
Pero también, gracias a eso, puedo estar más presente, más conectado, más agradecido.

Y hoy, más que nunca, me alegro de haber apostado por un trabajo que no solo me permite trabajar desde casa, sino también vivir desde casa.

De vuelta al mundo laboral tras el final del permiso de paternidad

Hoy regreso al trabajo tras disfrutar de las últimas 11 semanas de mi permiso de paternidad. Es un momento de reflexión y planificación para lo que queda del año.

Tener la oportunidad de haber estado plenamente presente con mi mujer y mi ya-no-tan-bebé es algo que valoro profundamente. Ha sido una suerte inmensa el haber podido disfrutar de este periodo, que aunque se me ha hecho muy corto, ha sido inmensamente gratificante y lleno de momentos especiales.

Durante estas semanas he estado enfocado en el cuidado de mi hijo, en las tareas domésticas y en los quehaceres diarios, pero sin las prisas y presiones de quien tiene que hacerlo todo condensado tras una jornada laboral. He disfrutado de baños en la piscina y la playa con el peque, juegos en la manta, paseos durante las treguas del calor e incluso un pequeño viaje en familia.

También he tenido algo de tiempo libre para recrearme en la lectura, el bricolaje y el deporte. En cuanto a formación y desarrollo profesional, he invertido cero horas, manteniéndome completamente desconectado del mundo laboral. Ahora, con el fin del verano y mi permiso, es momento de reincorporarme al trabajo y planificar el fin de año.

En las próximas semanas pisaré el acelerador para ponerme al día y retomar el aprendizaje y el desarrollo profesional, alineándolo con las necesidades del proyecto de Cabify. Planeo compartir este viaje, explorando nuevas ideas y estrategias.

Espero poder equilibrar mis responsabilidades laborales con mi rol como padre, y seguir creciendo y disfrutando mientras nos dirigimos hacia el cierre de 2024. Este año está siendo muy interesante e importante, lleno de retos y experiencias. Gracias a quienes me leéis y escribís por acompañarme en este viaje.

¿Qué consejos tenéis para equilibrar la vida laboral y la maternidad/paternidad? Me encantaría escuchar vuestras experiencias y sugerencias.

¿Vale la pena el retorno a la oficina?

En los últimos meses muchas empresas han hablado sobre la necesidad de volver a la oficina y las ventajas que esto conlleva. Sin embargo, un reciente informe de Gartner revela que los mandatos de retorno a la oficina (RTO) podrían tener más desventajas que beneficios. Dejadme que resuma los puntos clave del informe publicado por la consultora:

☢️ Riesgos del retorno a la oficina ☢️

Según Gartner, el 74% de los y las líderes de recursos humanos citan los mandatos de RTO como una fuente de conflicto. Las gente valora enormemente el equilibrio entre la vida laboral y personal, y este tipo de imposiciones pueden disminuir la intención de permanecer en el trabajo actual.

🚪 Impacto en la retención de talento 🚪

El informe destaca que las personas con alto desempeño, mujeres y millennials son los grupos más propensos a abandonar sus empleos si se les obliga a volver a la oficina, pues valoran la flexibilidad y pueden ver los mandatos como una señal de desconfianza por parte de la gerencia.

🏢 Modestos beneficios con la vuelta a la oficina 🏢

Aunque se ha comprobado que existen beneficios asociados con el trabajo en la oficina, como el aumento del esfuerzo debido a la supervisión y la facilidad para pedir ayuda, estas mejoras han demostrado ser modestas. La gerencia puede observar una mejora en la visibilidad del trabajo de sus equipos, pero según la consultora, esta mejora no justifica los riesgos asociados.

🔄 La importancia de la flexibilidad 🔄

Gartner recomienda un enfoque flexible y centrado en el ser humano. Las políticas co-creadas entre la parte empleadora y empleada permiten la influencia y adaptación por parte de la fuerza laboral, y han demostrado ser más efectivas. Fomentar la asistencia a la oficina para actividades específicas y proporcionar razones claras para los requisitos de trabajo en sitio puede mejorar el compromiso y el esfuerzo de quienes deben volver a la oficina.

📊 Conclusión 📊

El informe de Gartner subraya que los beneficios del retorno a la oficina no compensan los riesgos asociados. Las empresas deben considerar enfoques flexibles que maximicen el compromiso y la retención de los empleados, evitando un enfoque de talla única que puede resultar contraproducente.

Segunda parte de mi permiso de paternidad

Cuando le comenté a mi círculo cercano que iba a ser padre, oí en múltiples ocasiones que disfrutase mucho este tiempo porque pasaría volando. Lo que en un principio me pareció una frase tópica para rellenar conversación ha demostrado ser una realidad absoluta. Pese a que estos primeros seis meses han sido intensísimos, han pasado como una exhalación.

El trabajo remoto con un recién nacido en casa ha supuesto un verdadero desafío. Encontrar un equilibrio entre las reuniones y los pañales no siempre ha sido fácil, pero he aprendido a adaptarme y a valorar cada momento. Me ha permitido estar presente en cada pequeño instante del crecimiento de mi hijo: sus primeras risas y balbuceos, el primer body que ya no le viene, sus primeros lloros, o la primera fiebre.

Esta semana comienza una nueva fase. Es la hora de disfrutar de nuevos momentos gracias a la segunda parte de mi permiso de paternidad. A las 8 semanas que me quedan por emplear, he de sumar 1 semana extra que tengo como empleado de Cabify y 15 días naturales de lactancia. Así que durante las próximas 11 semanas disfrutaré de su primer baño en la piscina, su primera visita a la playa y su primer paseo por el campo. En lugar de dedicar mi tiempo a programar, enviar emails y atender reuniones, lo dedicaré a mi familia, mi pareja, mi bebé y mis aficiones.

Aprovecharé también para cargar pilas en el terreno laboral, y así superar el reto que este 2024 está suponiendo para mí. Podría decirse que este año mi faceta laboral va a producirse entre Q2 y Q4. Parar, arrancar, parar y arrancar de nuevo requiere concentración y esfuerzo, sumado al aprendizaje y agotamiento que conlleva el cuidado del peque, y el reto que supone trabajar desde casa con un bebé cerca.

También me gustaría emplear esta etapa para hacer algún viaje corto los tres, poner al día las tareas de bricolaje pendientes en casa, retomar la lectura, disfrutar del tiempo en familia, y algún proyecto lúdico que llevo pendiente. Aunque no quiero ser muy optimista porque luego el tiempo no se estira tanto como me gustaría.

Mis rituales y estrategias para un trabajo remoto efectivo

Buenos días, red.

¿Alguna vez te has preguntado cómo mantener la profesionalidad y productividad trabajando desde casa? Yo muchas veces, y por eso a lo largo de los años he ido creando una serie de rutinas que me ayudan a superar los desafíos del trabajo remoto. Esto es lo que a mí me funciona:

  1. Rituales de preparación para el trabajo: Mantengo los mismos rituales matutinos que tenía cuando trabajaba en una oficina: levantarme, ducharme, lavarme los dientes, vestirme con ropa apropiada para la oficina y dirigirme a mi espacio laboral. Estos rituales me ayudan a preservar un mindset profesional y crear una distinción física entre los espacios de «hogar» y «trabajo», aunque estén bajo el mismo techo.
  2. Espacio de trabajo dedicado: Mi oficina en casa está configurada para imitar un entorno profesional, libre de distracciones domésticas. Aunque está en un espacio compartido, todo lo no relacionado con el trabajo se mantiene fuera de la vista. Esta clara demarcación ayuda a enfocarme durante las horas de trabajo y a desconectar mentalmente cuando el día termina.
  3. Horario de trabajo definido: Me aferro a un estricto horario, comenzando a las 7:30 a.m. y concluyendo a las 5:00 p.m. Esta consistencia ayuda a diferenciar claramente mis horas de trabajo de mi tiempo personal, incluso si necesito ser flexible ocasionalmente debido a las demandas de la vida. Independientemente de lo pronto o tarde que me acueste siempre empiezo la jornada a la misma hora. Mis rutinas personales no afectan a las laborales y viceversa.
  4. Rituales post-trabajo: Lo primero que hago después de mi jornada laboral es algo que físicamente me aleja de mi oficina en casa, ya sea un paseo con la familia, una visita al supermercado o una sesión en el gimnasio. Esta separación física señala el fin de mi día laboral y ayuda a la transición de mi mente del trabajo al tiempo personal.

He descubierto que adoptar estas rutinas no solo mejora mi productividad sino que también protege mi equilibrio entre el trabajo y la vida personal. No a todo el mundo le funcionan y hay quien sigue un enfoque distinto, no le importa trabajar en pijama desde la cama, o no tiene un horario estricto. Pero yo soy una persona a la que siempre le ha costado desconectar del trabajo y gracias a los rituales por fin me resulta sencillo diferenciar mi mundo personal del laboral.

Ahora, tengo curiosidad por escucharos. ¿Cómo os habéis adaptado al trabajo remoto? ¿Tenéis rituales o estrategias que ayudan a mantener vuestra productividad y la separación entre el trabajo y la vida personal? ¿Cuál es vuestro ritual imprescindible para trabajar desde casa?

Los beneficios corporativos del trabajo remoto

Buenos días, red.

Por lo general cuando hablo de trabajo remoto suelo centrarme en cómo ha mejorado mi vida: menos desplazamientos, más autonomía, mejor equilibrio trabajo-vida… Pero, ¿qué hay de los beneficios para las empresas que ofrecen trabajos en remoto? Hoy me gustaría explorar esa perspectiva.

  1. Acceso a un pool de talento global: El teletrabajo elimina las barreras geográficas. No sólo permite a las grandes empresas en ciudades importantes acceder a más talento, sino que también ofrece a las compañías en ciudades más pequeñas la oportunidad de conectar con profesionales de todo el mundo. Ya no estás limitado por la proximidad física a tu oficina.
  2. Reducción de costos operativos: Menos trabajadores en la oficina se traduce en menos gastos en alquiler, mantenimiento y suministros. El teletrabajo puede reducir significativamente los gastos generales, beneficiando el balance final de la empresa.
  3. Productividad y compromiso: Un informe de the Stanford University revela que el trabajo remoto puede aumentar la productividad y conducir a beneficios organizacionales significativos. Las empresas están encontrando que, con una gestión efectiva, el teletrabajo no solo mantiene, sino que puede mejorar la productividad y eficiencia del equipo.
  4. Sostenibilidad empresarial: Con menos desplazamientos diarios, las empresas contribuyen a reducir la huella de carbono, alineándose con valores de sostenibilidad cada vez más importantes para consumidores y trabajadores.
  5. Flexibilidad organizacional: Las empresas que adoptan el trabajo remoto se vuelven más ágiles. Pueden adaptarse más rápidamente a los cambios del mercado y a las necesidades de los empleados, desde la expansión del equipo hasta la implementación de nuevas tecnologías.

En mi opinión el trabajo remoto es más que una tendencia; es una evolución en la forma en que las empresas pueden operar eficientemente en el mundo moderno. Beneficia tanto a empleados como a empresas, creando una situación de win-win. Está claro que no todo el monte es orégano y que las empresas necesitarán aprender a gestionar equipos completamente remotos y que aparecerán nuevos problemas. Pero si consiguen afrontarlos de manera eficaz podrán optar a todas estas ventajas.

¿Qué otros beneficios crees que el trabajo remoto aporta a las empresas? ¿Cómo ha impactado el teletrabajo en tu organización? ¡Comparte tus experiencias!

Volver al trabajo remoto con un bebé en casa

Buenos días, red.

Hoy concluye el primer capítulo de mi permiso de paternidad, un período de 10 semanas que ha estado lleno de aprendizaje, emoción y momentos únicos junto a mi hijo y mi pareja. Ahora me espera el reto de reintegrarme a mi trabajo remoto en Cabify, un desafío que abrazo con entusiasmo pero también con cierta incertidumbre.

La idea de retomar mis obligaciones profesionales mientras me adapto a la vida con un bebé es, para mí, un territorio completamente nuevo. Hasta ahora, mi enfoque ha estado puesto en el cuidado y la atención plena hacia él, sin las interrupciones habituales del entorno laboral. Pero ahora, el equilibrio entre mis responsabilidades profesionales y las demandas familiares se vuelve más crucial que nunca. Más aún cuando mi oficina es mi casa.

Cabify es un entorno que avanza a gran velocidad, y en estos dos meses y medio seguramente se han sucedido múltiples cambios. Mi primer paso será ponerme al día y adaptarme nuevamente al dinamismo de mi rol. La principal diferencia, por supuesto, es que ahora regreso con una nueva identidad: la de padre.

Aunque mi esposa asumirá el cuidado diurno de nuestro hijo, apoyada por el inestimable respaldo de nuestra familia (destaco aquí lo afortunados que somos), al finalizar mi jornada laboral mi rol como padre tomará prioridad. Esta nueva realidad, sin duda, influirá en mi disposición y concentración. Además, gestionar la nostalgia de no tener a mi hijo constantemente a mi lado será un ajuste emocional por el que tendré que navegar.

Este retorno al trabajo remoto me lleva a reflexionar sobre la optimización de mi tiempo y esfuerzos, no solo para alcanzar la eficiencia en mi trabajo sino para garantizar mi presencia en casa. Aunque estoy apasionado por mi carrera, tengo claro que los momentos compartidos con mis seres queridos son irremplazables y deben ser mi principal prioridad.

Reflexiones tras cinco años de trabajo remoto

En febrero de 2019 comenzó mi aventura como trabajador completamente remoto, y hoy, tras cinco años trabajando desde mi hogar, debo decir que estoy más satisfecho que nunca con esta modalidad y no me imagino regresando a una oficina convencional.

Recuerdo claramente el día que ✔️ Carlos Pérez me llamó para ofrecerme un puesto en Spotahome como ingeniero QA. Lo interesante era que, aunque yo residía en Novelda, no necesitaba mudarme a Madrid, donde estaba la sede; podría trabajar desde la comodidad de mi casa.

Inicialmente, tuve mis reservas sobre el trabajo remoto. Estaba acostumbrado al ambiente de oficina, y en aquel entonces, el concepto de teletrabajo no era tan popular como lo es ahora. Tenía infinidad de preocupaciones: ¿afectaría esto a mi desarrollo profesional?, ¿cómo sería mi productividad al trabajar en un espacio que siempre había asociado al ocio y el descanso?, ¿cómo me adaptaría a la cultura de comunicación asíncrona de un equipo remoto?, ¿sería capaz de transmitir mi compromiso sin estar físicamente presente? Pero, sobre todo, me inquietaban dos cosas: el aislamiento y la gestión del equilibrio entre trabajo y vida personal.

Siendo una persona sociable, disfrutaba de la interacción diaria con colegas, los encuentros casuales en la máquina de café o las cervezas después del trabajo. La idea de pasar 8 horas diarias en casa, sin interacción física, me hacía temer el aislamiento. Además, como alguien muy involucrado y comprometido con su trabajo, me preocupaba no saber desconectar al no tener la señal física de salir de la oficina.

Sin embargo, pronto descubrí que estos desafíos eran superables con esfuerzo y dedicación. La soledad y el aislamiento podían mitigarse manteniendo una comunicación fluida a través de herramientas como Slack o Zoom, y participando en team buildings. Establecer rutinas claras marcando el inicio y el fin de la jornada laboral me ayudó a desconectar. Aprendí a confiar en la comunicación efectiva y en el sistema asíncrono. Además, al no dedicar tiempo en desplazamientos, gané valiosas horas para mi vida personal.

Estaba tan convencido de los beneficios del trabajo remoto que, al tener la oportunidad de cambiar a Cabify, uno de los factores decisivos fue la posibilidad de continuar trabajando desde casa. Ahora, al mirar hacia atrás, veo que esta modalidad no solo ha definido mi manera de trabajar sino que también ha mejorado mi calidad de vida.

Y tú, ¿te preocupa trabajar de manera remota? ¿Cuáles son tus expectativas o preocupaciones? Me encantaría escuchar tus experiencias y reflexiones sobre esta tendencia.

#RemoteWork #HomeOffice