Últimamente se habla mucho sobre el fin del trabajo remoto. Circulan noticias de que gigantes como Meta, Twitter y Google están transicionando a un modelo híbrido. El principal argumento es la creencia de que el trabajo en persona fomenta conexiones más fuertes dentro de la comunidad. Pese a ser alguien que apoya y aprecia incondicionalmente el trabajo remoto debo admitir que hay algo de verdad en esto. Es más fácil sentirse parte de un equipo cuando interactúas con él cara a cara.
Sin embargo, es igualmente importante reconocer que hay formas de garantizar que las personas se conecten y se relacionen entre sí. Sin ir más lejos la semana pasada tuve el privilegio de ser invitado por Cabify a participar presencialmente en una serie de actividades de equipo. Participé en un engineering summit interno inolvidable, disfruté de conversaciones fructíferas y me divertí en el team-building que hicimos todos los miembros de las oficinas centrales.
Han sido unos días muy intensos en los que he hablado con colegas de varios departamentos entendiendo así mucho mejor la complejidad global. Hemos detectado problemas recurrentes que hasta entonces estaban desconectados. Se han plantado las semillas para nuevos y emocionantes proyectos. Y en medio de todo, he tenido el placer de disfrutar de momentos de relajación y pura diversión.
Admito que estas actividades me dejan exhausto pero a la vez me cargan las pilas a tope y me conectan con el grupo. Me considero afortunado por ser parte de una empresa que dedica tanto cariño a realizar eventos como este.

