Volver al trabajo remoto con un bebé en casa

Buenos días, red.

Hoy concluye el primer capítulo de mi permiso de paternidad, un período de 10 semanas que ha estado lleno de aprendizaje, emoción y momentos únicos junto a mi hijo y mi pareja. Ahora me espera el reto de reintegrarme a mi trabajo remoto en Cabify, un desafío que abrazo con entusiasmo pero también con cierta incertidumbre.

La idea de retomar mis obligaciones profesionales mientras me adapto a la vida con un bebé es, para mí, un territorio completamente nuevo. Hasta ahora, mi enfoque ha estado puesto en el cuidado y la atención plena hacia él, sin las interrupciones habituales del entorno laboral. Pero ahora, el equilibrio entre mis responsabilidades profesionales y las demandas familiares se vuelve más crucial que nunca. Más aún cuando mi oficina es mi casa.

Cabify es un entorno que avanza a gran velocidad, y en estos dos meses y medio seguramente se han sucedido múltiples cambios. Mi primer paso será ponerme al día y adaptarme nuevamente al dinamismo de mi rol. La principal diferencia, por supuesto, es que ahora regreso con una nueva identidad: la de padre.

Aunque mi esposa asumirá el cuidado diurno de nuestro hijo, apoyada por el inestimable respaldo de nuestra familia (destaco aquí lo afortunados que somos), al finalizar mi jornada laboral mi rol como padre tomará prioridad. Esta nueva realidad, sin duda, influirá en mi disposición y concentración. Además, gestionar la nostalgia de no tener a mi hijo constantemente a mi lado será un ajuste emocional por el que tendré que navegar.

Este retorno al trabajo remoto me lleva a reflexionar sobre la optimización de mi tiempo y esfuerzos, no solo para alcanzar la eficiencia en mi trabajo sino para garantizar mi presencia en casa. Aunque estoy apasionado por mi carrera, tengo claro que los momentos compartidos con mis seres queridos son irremplazables y deben ser mi principal prioridad.

Abrazando el cambio

Buenos días, red.

Si habéis seguido mis publicaciones sabréis que me he dedicado a explorar las maravillas del trabajo remoto, el apasionante camino del desarrollo profesional y el fino arte de mantenerse productivo. Pues bien, ¡este año voy a poner todo eso a prueba de una manera muy especial!

Me emociona compartir una noticia personal: ¡me he convertido en padre por primera vez! Sí, un nuevo pequeño jefe ha llegado a la oficina en casa. Estoy emocionado, totalmente entusiasmado y, por supuesto, nervioso.

Este nuevo capítulo es sin duda mi mayor desafío hasta ahora. Será el momento de comprobar si todo lo que he aprendido sobre eficiencia, gestión del tiempo y adaptabilidad realmente se sostiene cuando hay un bebé mediante.

Quizás lo más prudente sería replantear todas mis metas para 2024, con un único objetivo en mente: sobrevivir en este año de cambios. ¿Habré preparado durante todos estos años mis habilidades lo suficiente para lo que viene? Estoy listo para descubrirlo, con los brazos abiertos y probablemente con muchas tazas de café.

Iré compartiendo mis experiencias y aprendizajes en este viaje. Por ahora, me tomaré un tiempo para disfrutar del permiso de paternidad y adaptarme a la vida con mi nueva familia.

La importancia de fijar objetivos realistas y coherentes

Con el inicio de 2024 me sumerjo en lo que ya se ha convertido en una tradición personal: la fijación de metas anuales. Como alguien que valora profundamente el crecimiento personal y profesional, arranco cada año con una revisión de lo que quiero lograr, actualizando mis objetivos trimestralmente para mantenerme en rumbo.

La experiencia me ha enseñado que establecer dichas metas es un arte que si no se maneja con cuidado puede ser contraproducente. Por eso, antes de comprometerme con cualquier objetivo, me aseguro de responder cuatro preguntas esenciales:

1. ¿Son mis metas coherentes y alcanzables?

En el pasado establecí objetivos que estaban lejos de mi realidad lo que sólo trajo frustración. Por ejemplo, no puedes pretender pasar a corto plazo de un negocio doméstico pequeño a trabajar en Google. Pensar lo contrario te hará creer que no estás empujando en la dirección correcta o que la suerte no te acompaña. Ahora, me centro en objetivos que, aunque ambiciosos, están dentro de un marco realista y ejecutable.

2. ¿Qué estoy dejando de lado para alcanzar esta meta?

Reconocer que cada meta requiere de un sacrificio es vital. Siempre evalúo qué estoy dispuesto a posponer y busco un equilibrio para no descuidar otros aspectos de mi vida. Este equilibrio es crucial, pues nuestras capacidades son limitadas y el tiempo es un recurso finito. A veces querer crecer profesionalmente puede tener consecuencias en el plano familiar. Hay que ser conscientes de qué buscamos y de qué estamos dispuestos a perder.

3. ¿Por qué quiero lograr esto?

Antes de perseguir una meta, busco entender qué hay detrás de ella. Es vital entender la raíz de nuestras ambiciones para asegurarnos de que nuestras metas están alineadas con lo que verdaderamente valoramos. ¿Quiero obtener una promoción como muestra de una evolución constante? ¿O en realidad lo que necesito es el reconocimiento por parte de terceras personas? ¿Acaso mi situación financiera es mala y lo que busco realmente es un aumento salarial?

4. ¿Cómo me trato mientras persigo esta meta?

Me he propuesto dejar de lado la autocrítica excesiva y el perfeccionismo. Aceptar que el camino al logro es tan importante como la meta misma es fundamental para mi bienestar. El tiempo me ha enseñado que la amabilidad hacia mí mismo es esencial para un progreso sostenible y saludable.

Al planificar mis OKRs y metas para este año, lo hago con un enfoque práctico y equilibrado. Os invito a hacer lo mismo; que vuestras metas os motiven, no que se conviertan en una fuente de estrés.

Y mientras me preparo para lo que 2024 tiene reservado, quiero anticipar que hay cambios significativos en camino que influirán en mis objetivos de este año. Es algo grande, y aunque no entraré en detalles ahora, pronto compartiré más.

Os deseo un inicio de año enfocado y exitoso. Que cada meta que os propongáis os acerque a lo que más valoráis, tanto en lo personal como en lo profesional. Por mi parte, estoy listo para abrazar los desafíos y oportunidades de este año, siempre con la vista puesta en lo que realmente cuenta.