Buenos días, red.
¿Alguna vez te has preguntado cómo mantener la profesionalidad y productividad trabajando desde casa? Yo muchas veces, y por eso a lo largo de los años he ido creando una serie de rutinas que me ayudan a superar los desafíos del trabajo remoto. Esto es lo que a mí me funciona:
- Rituales de preparación para el trabajo: Mantengo los mismos rituales matutinos que tenía cuando trabajaba en una oficina: levantarme, ducharme, lavarme los dientes, vestirme con ropa apropiada para la oficina y dirigirme a mi espacio laboral. Estos rituales me ayudan a preservar un mindset profesional y crear una distinción física entre los espacios de «hogar» y «trabajo», aunque estén bajo el mismo techo.
- Espacio de trabajo dedicado: Mi oficina en casa está configurada para imitar un entorno profesional, libre de distracciones domésticas. Aunque está en un espacio compartido, todo lo no relacionado con el trabajo se mantiene fuera de la vista. Esta clara demarcación ayuda a enfocarme durante las horas de trabajo y a desconectar mentalmente cuando el día termina.
- Horario de trabajo definido: Me aferro a un estricto horario, comenzando a las 7:30 a.m. y concluyendo a las 5:00 p.m. Esta consistencia ayuda a diferenciar claramente mis horas de trabajo de mi tiempo personal, incluso si necesito ser flexible ocasionalmente debido a las demandas de la vida. Independientemente de lo pronto o tarde que me acueste siempre empiezo la jornada a la misma hora. Mis rutinas personales no afectan a las laborales y viceversa.
- Rituales post-trabajo: Lo primero que hago después de mi jornada laboral es algo que físicamente me aleja de mi oficina en casa, ya sea un paseo con la familia, una visita al supermercado o una sesión en el gimnasio. Esta separación física señala el fin de mi día laboral y ayuda a la transición de mi mente del trabajo al tiempo personal.
He descubierto que adoptar estas rutinas no solo mejora mi productividad sino que también protege mi equilibrio entre el trabajo y la vida personal. No a todo el mundo le funcionan y hay quien sigue un enfoque distinto, no le importa trabajar en pijama desde la cama, o no tiene un horario estricto. Pero yo soy una persona a la que siempre le ha costado desconectar del trabajo y gracias a los rituales por fin me resulta sencillo diferenciar mi mundo personal del laboral.
Ahora, tengo curiosidad por escucharos. ¿Cómo os habéis adaptado al trabajo remoto? ¿Tenéis rituales o estrategias que ayudan a mantener vuestra productividad y la separación entre el trabajo y la vida personal? ¿Cuál es vuestro ritual imprescindible para trabajar desde casa?