La comunicación oral es una de las herramientas más importantes que usamos diariamente para relacionarnos con las personas de nuestro entorno. Bien sea en la máquina de café, a través de Zoom o en un pasillo de la oficina, surgirán conversaciones en las que se nos comunicarán dudas, necesidades, inquietudes…
Debemos dedicar esfuerzos en mejorar nuestras habilidades en este campo, realizando una escucha activa que evite los siguientes obstáculos:
- Oír solamente aquello que nos interesa.
- Tener prejuicios sobre la otra persona o sobre lo que nos quiere comunicar.
- Barreras del entorno.
- Sentimientos “a flor de piel”.
- Quejas constantes.
- Fingir que escuchamos.
- Pensar en la respuesta en lugar de atender.
Para ello lo mejor es tener en cuenta los consejos listados a continuación:
- Tómate tiempo para escuchar.
- Establece un clima agradable.
- Acepta a la otra persona tal y como es.
- No te distraigas.
- Prepárate el tema que quieres tratar.
- Escucha y resume.
- Estructura el mensaje.
- No adelantes conclusiones.
- Escucha con empatía.
- Pregunta.
- Anota los datos que estimas necesarios.