Existe un gran número de acciones y fórmulas encaminadas a mejorar nuestra productividad. De entre lo mucho que he leído entorno a este tema tan importante destacaría los que considero los 3 ingredientes clave.
- Motivación: Se dedican demasiadas horas al trabajo como para que no te guste. ¿Disfrutas con lo que haces? ¿Qué puedes cambiar para mejorarlo?
- Objetivos: ¿Qué vas a hacer hoy? ¿Lo tienes claro? Los objetivos son un compromiso que asumimos con nuestro yo. Deben ser concretos y tangibles, realistas y factibles. Revísalos y evalúalos al final del día.
- Hacer: Empezar, hacer y terminar es el único modo de conseguir las cosas que de verdad quieres. Parece una tontería, pero es así.